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Frente a las montañas del Atlas


Autora: Carmen Torres

Aquel día ... amaneció como uno más, la mañana estaba un poco fresca pero... como era habitual a medio día el sol alcanzaría una temperatura sofocante . Ya estaba pensando donde iría de vacaciones y ...empecé a planearlo.

 Había sentido toda mi vida un extraño embrujo por todo lo que se refería a Marruecos me parecía... , un lugar lleno de fantasías ...que contribuía a alimentar mi ya bastante calenturienta imaginación .

Me atraía tanto su fascinante embrujo que...decidí conocerlo en la primera oportunidad que tuviera.
 
Pensé que en estas vacaciones era la ocasión ideal para salir de dudas y saciar mi curiosidad ... averiguar por mis propios medios “ in situ” saber que de cierto había en todo lo que me habían contado y ...yo había leído .

Me documenté en una agencia , sobre cuales eran los viajes a Marruecos y cuales me recomendaban. Me habían hablado de Casablanca, Rabat, Marrakech etc., un sin fin de lugares. ..a cual más seductores . Después de revisar algunos folletos , me decidí por Casablanca , por aquello que antes de la independencia, la llamaban Petit Paris, y...como no ...,no me olvidé tampoco de aquella maravillosa película de ...Ingrid Berman y Humphey Bogart .creo que todos la recordamos ...”.Casablanca”.

Me sentía muy excitada, mi aventurado viaje ...,ya estaba en marcha. Nunca habría imaginado que pudiera estar camino del aeropuerto para cumplir mi sueño...

Después de tres horas de vuelo con bastantes turbulencias... aterrizamos .

El aeropuerto , un poco desangelado , no estaba muy retirado de la ciudad . Tomé un taxi y le indique la dirección donde tenia que llevarme . El nombre del hotel era ,Hotel Barceló un maravilloso hotel en el centro , cerca de un paseo llamado “la Corniche “ al lado del mar.

 Estaba todo pleno de terrazas repletas de gentes ...sobre todo ...en la época de buen tiempo.. .. se instalaban allí para reunirse con sus amigos o...simplemente contemplar las puestas de sol.

El taxi, se detuvo delante de la puerta del hotel, un portero musulmán, ataviado de una forma impecable, con unos zaragueyes de color blanco y una impecable camisa también
 blanca como la nieve , con una tirilla bordada al cuello, y un vistosísimo chaleco rojo con bordados de sedas y oro... , le daba un aspecto muy pintoresco , En su cabeza llevaba un gorro color rojo ,haciendo juego con su chaleco. A un lado le caía una borlita dorada que pendía de un cordoncillo dándole, un aspecto simpático .

 En sus pies unos calcetines blancos hasta sus rodillas y unas babuchas de cuero repujado, con la punta hacia arriba daba el toque final a su atractiva y clásica vestimenta.
 
De una forma totalmente ceremonial ,se hizo cargo de mi equipaje y en un perfecto francés , me invitó a seguirle hasta la recepción .

Mientras estaban mirando el libro de reservas, me volví para dar un vistazo , a todo lo que desde allí podía apreciar .

 La recepción estaba rodeada de cristaleras, desde donde se podía `presumir la maravillosa vista que desde allí contemplábamos.

A lo lejos veíamos las piscinas artificiales de agua salada, donde podíamos bañarnos y tomar el sol sin llenarnos de arena .

Una vez que me asignaron mi habitación y en compañía de un mozo, casi un niño, ataviado con un uniforme rojo con botones dorados y un pequeño fez color negro, ribeteado en dorado ..., en un simpático francés, con bastante acento , pero muy gentil... me invitó a tomar el ascensor conduciéndome a mi aposento.

La habitación era esplendida , una gran cama con dos cojines cuadrados, invitaba al relax y a ...compartirla con una agradable compañía .

 Todo decorado en color blanco roto, con adornos dorados y luces indirectas, proporcionaba una sensación de intimidad y sosiego.
 
 Una gran terraza situada de forma estratégica ... de tal forma que a lo lejos se podían atisbar las cordilleras de las montañas del Atlas.
 
En el baño un gran jacuzzi con varios grifos con diferentes chorros que se podían dirigir caprichosamente , era una verdadera invitación.
 
 
Estaba cansada del viaje y pensé que lo mejor que podía hacer era tomar un relajante baño . Lo llené hasta la mitad. El agua tenia una temperatura tibia , agradable ,se diría que era como una caricia suave , jugueteaba con los grifos y era tal la sensación de relax que tuve que salir ...porque corría el riesgo de quedarme dormida .

 Salí envuelta en una esponjosa toalla que me até alrededor de mi cuerpo ...Me sentía maravillosamente bien, dispuesta a salir a “ otear el horizonte “ .

Como si de una ceremonia se tratara, de una forma muy concienzuda empecé a preparar mi atuendo ...comencé a prepararme para el impacto que quería causar en mi primera noche de mi estancia en Casablanca.

Muy meticulosamente fui eligiendo aquello con lo que pudiera causar mayor sensación . Busque algo...muy favorecedor... atrevido y ...me decidí por un elegantísimo vestido de gasa color fucsia largo, con mangas afaroladas hasta las muñecas y un generoso escote que dejaba contemplar el comienzo de mis maravilloso y bien cuidados senos .

Era la hora de la cena y...me dirigí al comedor. Se acercó un camarero y me preguntó si estaba sola, le conteste afirmativamente y me llevó hacia una mesa muy bien situada , desde donde podía ver a todas las personas que entraban y...salían . De pronto ... noté en el cuello como...que...alguien me estaba mirando intensamente ...volví la cabeza hacia donde parecía que estaba la persona que me miraba y...un estremecimiento recorrió todo mi cuerpo .

Una cautivadora sonrisa iluminaba su rostro sentí que algo se alteraba dentro de mi . Inesperadamente, el camarero se acercó con una nota que... él le había dado, donde muy correctamente ... me preguntaba si aceptaba una copa después de la cena. Discretamente ladee la cabeza hacia donde él estaba y le hice un gesto afirmativo ...adornado por una bella sonrisa.
 

Una vez terminados los postres , vi como se acercaba hacia mi mesa ,pude ver en ese momento toda su complexión .Era ... alto, espalda ancha , cabello oscuro , moreno y sus ojos eran tremendamente expresivos , su boca ...me pareció muy apetecible .

Como si nos hubiéramos visto anteriormente ...me saludo dándome un beso en la mejilla, y acercándose a mi oreja muy bajito me susurro ,...eres la mujer mas bella que he conocido , ¿de donde eres? me preguntó, soy de Madrid, le contesté y...tu? de Las palmas de Gran Canarias, contestó ,¡¡ah¡¡ lo tienes bien cerca no? le contesté con picardía ..., si de todas formas esta tierra me tiene embrujado...me contestó. Todo es misterio aquí , su calor , su viento ,su arena , su gente ...y...ahora eres tu quien has usurpado todo ese encanto y me has cautivado totalmente ... dijo él . Los dos reímos de buena gana y sintiéndome muy provocadora contesté. No puedes negar de donde eres ,sois muy melosos y aduladores...jajaja

Desde el otro lado de la puerta...llegaban unas notas de una bellísima melodía y
tomándome suavemente por el codo... , me dirigió hacia el sitio desde donde procedía la música y mirándome directamente a los ojos me preguntó...¿quieres que tomemos una copa aquí...o...salimos a otro lugar cercano? No, esta bien aquí, me parece agradable y por lo que veo...también se puede bailar .respondí...

 No te he dicho mi nombre? pues...no, no me lo has dicho ,conteste .Mi nombre es
Héctor ...y ...el tuyo? El mío es Alejandra , ¡¡bello nombre para una bellísima mujer ¡¡ gracias, respondí un poco ruborizada.

Entramos . ...el ambiente era muy cálido...agradable , una vez dentro y habiendo dado una ojeada al lugar , nos acercamos a un rincón estratégico, donde una mesita con dos sillones tapizados de terciopelo color azul noche ,uno frente al otro ...parecía que nos estaba esperando.

Pedimos unas copa de champagne , y mientras nos lo servían . . . llegaba hasta nuestros oídos una bellísima canción cantada por Sinatra que incitaba a ir a la pista y escucharla con los ojos cerrados en los brazos de aquel hombre ...tan atractivo .

Héctor me miro con una mirada de complicidad y como su hubiera leído mi pensamiento, con una gesto...me invitó a bailar.

Al sentirme entre sus brazos ...algo se removió dentro de mi , su proximidad me alteraba y su olor me incitaba, bailábamos muy despacito ,muy cerca el uno del otro , tan cerca que ,nuestras respiraciones se mezclaban . Nos miramos directamente a los ojos y...después de estar unos segundos hablándonos sin palabras... como respondiendo a un mismo impulso , nuestros labios se unieron ,en un cálido y dulce beso. Al sentir sus labios...húmedos y carnosos note como mi sensualidad hacia él se despertaba. El calor de su cuerpo me invadía de ansiedad notaba a través de su pantalón como su miembro se excitaba, al sentirle excitado tan cerca consiguió que mi vagina se humedeciera . Sus emanaciones masculinas me encendía sobremanera.
 
Notaba que no estaba en condiciones de seguir en ese lugar ,donde estábamos rodeados de gente , le necesitaba para mi sola , quería gozarle , acariciarle. Su proximidad y los efluvios que de él emanaban me enloquecían .¿ Salimos un poco? le pregunté, hace demasiado calor aquí dentro o...yo lo tengo?, sonreí pícaramente , si, salgamos, yo también necesito un poco de aire fresco, comento Héctor. Podemos ir a dar un paseo por la Corniche , me dijo, pero con el calor que hace..., ¿que tal si nos diéramos un baño en la piscina? de noche ,el agua está maravillosa.
Me parece bien, pero he de ir a mi habitación a buscar mi traje de baño,¡ perfecto¡ contesto Héctor, si no tienes inconveniente ...te puedo acompañar ..., si, me parece bien, puedes venir a mi habitación , sugerí, y...podríamos tomar allí otra copa ...antes de bajar a la piscina

Tomamos el ascensor , la habitación estaba en la planta tercera, mientras subíamos Héctor se acercó a mi escudriñándome con sus profundos ojos y de una forma que no me podía resistir me tomo por la barbilla y mordió suavemente mis labios, mojándolos al mismo tiempo con su lengua .

Sentí un recorrido por todo mi cuerpo que me hacía estremecer , pero me gustaba , me excitaba, no se si era el calor del viento que soplaba del desierto o...era el calor que me producía las caricias que él me prodigaba.

Acariciaba mis hombros , mis brazos ... Con el dorso de su mano, rozó suavemente mis pezones que...estaban duros y encendidos .
Me quité el vestido que llevaba y me puse algo más ligero y cómodo ...como para poder bajar a la piscina .
 
El calor era muy pegajoso , espeso ... procedente del desierto, traía con él, el misterio de las arenas y el hechizo de sus gentes , de sus vidas y de sus pasiones.

De pronto como obedeciendo a un imperativo nos sentimos invadidos , contagiados por ese embrujo árabe lleno de voluptuosidad.

Una ligera camisa transparente era la única ropa con la que cubría mis carmes bronceadas y duras , a través de la camisa ... dejaba adivinar mis pechos provocativos , con el roce de la tela ... los pezones se endurecieron, haciéndolos aún más deseable... mi casi desnudo cuerpo... llevaba un pequeño y minúsculo bikini, con dibujos de leopardo , que también se adivinaban ...,encendiendo de esa manera la imaginación de mi recién conocido amante.
 
A lo lejos se oía la música de un cafetín ...el aire era el portador cómplice que trasladaba esa melodía sensual, caliente...tremendamente excitante.

Me saque las sandalias, solté mis cabellos y ... . , me puse a bailar suavemente, pero a medida que escuchaba la música...se hacía más frenético mi ritmo ... bailaba y... bailaba , mi excitación iba aumentando, los movimientos de caderas y de vientre se hacían mas difícil de dominar ... cimbreaba mis pechos de una manera insinuante, me sentía borracha de pasión y deseo.

Cada vez mis movimientos eran más lujuriosos ,él me miraba... me deseaba ... estaba excitadísimo, de vez en cuando se acariciaba por encima de su bragueta . Yo seguía con mis artes amatorias... metía mi dedo en mi boca lascivamente... quería envolverle en mi juego erótico . En una de las vueltas , me arranco la camisa y continué bailando desnuda.
 
Los movimientos ,de mi vientre eran cada vez más espasmódicos , mientras bailaba acariciaba mis pechos, me tocaba por todo el cuerpo , con la intención de despertar la voluptuosidad en mi amante. De repente... vino hacia mi , se despojo de su camisa dejando ver un torso musculoso y ... bronceado. Se me acercó codicioso pero...yo seguía jugando con el , le acercaba mis pechos excitados ,a su boca libidinosa, me gustaba retirárselos ... cuando... el pensaba que los podía chupar ... , le ofrecía mi boca carnosa y jugosa...la ponía muy cerca ..., tan cerca que con su legua podía... llegar a ella, pero... yo seguía jugando, la tensión unida al calor africano , se palpaba en la atmósfera ...sudábamos... estábamos a un paso de la locura... del éxtasis... pero yo quería provocar aún más su apetito de poseerme De pronto ...abrió su pantalón y tomo su pene... lo acariciaba suavemente , sus caricias me provocaban, me enloquecían ... Ver su pene duro... me hacía anhelarlo aún más.

Veía como... se .. masturbaba, mi empeño aumentaban, su cara de placer reflejaba su excitación , le deseaba apasionadamente, quería acariciar con mi lengua lo que el tan dulcemente estaba masturbando ,¡ era mío¡ , era mi juguete , me puse de rodillas y metí su verga en mi boca lasciva, él tomó mi cabeza con sus dos manos , yo chupaba su pene , los movimientos se hacían cada vez más rápidos, estábamos muy excitados ... él movía su cintura mientras yo le mamaba con frenesí.

Bajé mi mano a mi clítoris y comencé a masturbarme . Nuestras respiraciones eran muy agitadas ,los dos estábamos casi al borde del orgasmo...yo seguía acariciando mi clítoris, de vez en cuando con el mismo dedo que me acariciaba lo introducía. en su boca , le miraba incitándole , luego lamía y chupaba su verga. . De repente sus movimientos fueron más fuertes, de pronto...sentí como un liquido suave y caliente salía de su miembro viril.

Lo aparte de mi boca, poniéndolo entre mis pechos , note el calor de su semen, sentí su quejido de placer, seguía masturbándome . De repente ... me tomo en sus brazo y me llevo al lecho... me tomó por mis glúteos ...abrió mis piernas y se empleó a lamer mi vulva, chupándola ...metía su lengua dentro, acariciaba mi clítoris...estaba ebria de placer , el ritmo de su lengua...aumentaba... yo ...pedía más ...estaba gozando y quería ...enloquecer de placer.

Héctor seguía lamiendo mi clítoris... el calor de la pasión era cada vez más fuerte sentí un estremecimiento indescriptible, mi vagina se lleno de liquido que él bebió como si se tratara del mas delicioso de los néctares.

El viento del desierto continuaba soplando , acariciando con sus dedos invisibles...dos cuerpos desnudos , tendidos extenuados de placer, que relajados permanecían en una habitación mirando a las montañas del atlas. Allí en esa ciudad maravillosa de Marruecos

En el cafetín, la música seguía sonando... como dentro de mi sentía el embrujo de una noche de pasión en ese lugar de Marruecos.

Jamás llegue a comprender como el embrujo embriagador que aquel calor pegajoso y la música que venía desde ...no se donde , pudo tener una fuerza tan llena de pasión y voluptuosidad que nos hizo atravesar los límites de la lujuria .

Fue una noche inolvidable tanto para Héctor como para mi . Era un hombre muy especial que me hizo sentir el deleite de la pasión con su dulzura canaria y la pasión y el embrujo de los vientos y sonidos inenarrables de Marruecos .

Regrese a los pocos días de mis vacaciones y verdaderamente pude llegar a saber cual era el atractivo que producía esa tierra .Quedé con Héctor que nos volveríamos a ver en otro momento de nuestras vidas , teníamos que revivir lo experimentado , pero no sería nunca igual a aquella noche mágica frente a las montañas del Atlas.

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