Relatos Leído: 11113 veces.

Untitled Document

A una señora bonita


Autor: Héctor J. Cediel, de Colombia

Hay palabras que brotan de las imágenes que nos impactan, de un delirio del alma, o de un desvarío quimérico de los sentimientos. Los textos hermosos brotan del corazón, o simplemente son suspiros del frenesí. Estos surgen prodigiosamente como algo fantástico en una tarde lluviosa, gramosa, gris y triste. Las imágenes que rescato de los recuerdos, me reafirman que en el amor, todo debe ser real y verdadero. No basta ser soñador, ni fantasear para crear versos imaginativos. Un amante debe esculpir imágenes a partir de esos recuerdos, que serán cariátides que sostendrán su espíritu, cuando todo se confunda en el olvido. Estos textos nacen como un suspiro del corazón, impactado por la belleza, el porte y la beldad de una mujer madura; ya que él ve una ninfa, una hermosa sílfide, que puede desaparecer como una visión en cualquier momento y para siempre.¡Adiós, Señora Bonita!. Son más que unas breves palabras. Ella no volvió a ser la misma. ¡Estoy viva! ¡Gusto!-pensó- y comenzó a andar como si el Sol, solo brillara para ella. A veces bastan unas pocas palabras, una brizna de ilusión, para que sintamos y veamos diferente a la vida. No fueron palabras de simple gentileza; fueron palabras con gallardía y con fuego en el ímpetu, porque había fuerza vital en ellas. El corazón se llenó de fosforescencia; y el cuerpo, la sonrisa y el espíritu, de tersura, resplandor y brillantez… ¿Por qué me entienden tan pocos y te gusto, tanto a ti?. Si vivimos absolutamente de acuerdo en todo, caeremos en el hastío y pronto en el esplín de los sentimientos. Vivimos lo blanco y lo negro; lo positivo y lo negativo de todo. El fastidio y la repugnancia se conocen en el fondo de la caldera del demonio. Hay amores que empalagan, si nos hartamos como si no hubiesen mañanas.

La palabra amante no tiene ningún sentido, si uno de los dos se siente infeliz. Infortunado siempre será un amor no correspondido, y desdichado el iluso que vivirá la desleal felonía de la traición. Extraño los infernales oasis urbanos, donde nos citamos los amantes a ensoñar instantes de pasión, mientras el tiempo teje las inmisericordes redes. No es perturbador el sueño de la inocencia, ni excitar por indisponer los sentidos; es desasosegar al espíritu y desenredar a los sentimientos. No hay que encizañar en vano nuestras huellas, ni infamarnos en vano. Si no puedes dibujar con pasión un corazón, es que no estas enamorada; nuestros pasos estarán endiablados y demoníacos serán nuestros pensamientos. El bien y el mal son absolutamente relativos y el daño maléfico dependerá del silencio. Todo lo que se haga o se diga, será infértil, si solo ama uno de los dos. Un corazón enamorado cuando se pinta, late sobre el papel. A veces tenemos que chocar contra la razón, para que nuestro amor llegue a algo. Otras veces debemos romper esquemas o estereotipos, para que nuestros sentimientos se expresen como un grito. ¿Se puede imaginar el fuego de las calderas del averno, que vive el adúltero, el traidor, el pérfido?

Contra la soledad, la tristeza, el desacompañamiento o el abandono, solo se necesita un poco de amor. El diálogo es bueno, porque siempre será un puente fiable y mejorará la comunicación. La alegría no conoce los encierros, los destierros ni las soledumbres. Sin amor, el tiempo es una tortura, el espíritu se aflige y todo se convierte en una larga y penosa agonía. ¿Para qué llevar luto, si hay que vestir con colores en la primavera? ¿Por qué tiene que esculpirnos la expresión del rostro, la amargura o el sufrimiento? ¿Existen reglas para amar o en el amor?¿Acaso la experiencia, tarde o temprano no asesina a la teoría? Pienso que se debe amar tantas veces, como cuantas veces toque el amor a nuestra puerta.

Señora Bonita, Señora Hermosa, Señora Guapa, Señora Venusta, Señora Preciosa, Señora Maravillosa, Señora Bella, Señora Primorosa… siento que se me ha corrido el piso; que hay una fuerza motriz dentro de mí, más poderosa que la energía atómica: El amor. No importa que se le tilde como un deseo o como un simple  antojo del hoy y del ahora. Qué importa que sea simple apetito o hambruna de la carne. Podría ser un capricho ante tanta belleza o simplemente pasión por culpa de la sangre. Por simple curiosidad, no creo. No valdría la pena, ni sería honesto. Por sed y hambre lo acepto. Después de unos besos y unas caricias, vienen las locas ansiedades como una cascada de avideces. El amor son ansias de la naturaleza, que se deben saciar con ganas y con gusto. Por eso, Señora Bonita, hay dos cosas infinitas: Mi amor por ti y la bobería humana. El que me llamen “Perro vagabundo”, no me convierte en un experto amante; lo que pasa es que no todos conocemos los mismos secretos de este arte. No hay que comprender, ni intentar entenderlo todo. Un buen amante suele rebuznar en otros aspectos o simplemente, no saber por donde anda. El amor se siente y todo no es más que imaginación; perder los temores y dejarnos arrastrar por la brisa del destino. Un buen amante, simplemente tiene que aprender a escuchar lo que dice y piensa el corazón, la piel y la mente de la pareja. Para ser un buen amante no existen cartillas. Hay que saber como se hace y aprender a conocer lo que se pesca. El cómo y el cuando, son muy importantes. Una razón, un por qué o un para qué, influyen demasiado. Hay que ser transparentes y honestos. Ser concientes de lo que se desea y para qué se quiere. Fijarnos bien en donde  ponemos los ojos. Conocer es saber y el éxito depende de la imaginación creativa. Sin amor vivimos marchitos, muertos. Solo una vida dedicada al amor, merece ser vivida.

Señora Guapa, olvídate de lo nuestro, si crees que cabe en tu bolso. ¿Qué sabes tú del amor, si es amando como debemos vivir toda la vida? ¿Me dejarías con besos, borrar las cicatrices de tu alma? ¿Quién te hizo tanto daño y te llenó de perjuicios? No vale la pena tanto desgaste, ni pensar en las causas de tanto detrimento. El sufrimiento solo  genera decadencia y ajamiento .Lo que tenías que vivir hasta este momento, ya lo has vivido. Nada te puede impedir vivir con felicidad los nuevos tiempos. No más extorsiones, ni privaciones, ni maltratos. Hay palabras que hacen más daño que una herida, pero no hay que envenenar el alma con malos recuerdos. Basta la enemistad para evitar la acechanza. Hay relaciones que son peores que una maldición o el peor de los agravios. Señora Guapa, piense siempre en su bien o en el mejor beneficio. Señora Venusta, todo va a mejorar para usted, si lo desea. Los problemas para nuestra felicidad, no están en nuestro cuerpo, sino en el corazón.

Señora Preciosa, ya no titilan farolitos rojos como luceros fatigados, encandilados por el Sol noctámbulo, astro de las sombras. Ahora las parejas desaparecemos al franquear el portal de esos niditos de amor ¿Será el amor, la varita mágica del Triángulo de las Bermudas? ¿Si no es el amor, será el instinto y la sed de la sangre, los que se citan para aparearse con el fuego divino de la vida?

 


Siguiente Página

Páginas: 1 - 2 - 3 - 4

Volver al Inicio de Relatos


Enviar a un amigo por mail

Puedes recomendar este texto a tus amigos si lo deseas, completando el siguiente formulario. Ellos lo recibirán en su casilla de correo.

Nombre:
E-mail: