Poesia Leído: 5403 veces.

Untitled Document

A eros.

He aquí que te cacé por el pescuezo
a la orilla del mar, mientras movías
las flechas de tu aljaba para herirme
y ví en el suelo tu floreal corona.

Como a un muñeco destripé tu vientre
y examiné tus ruedas engañosas
y muy envuelta en sus poleas de oro
hallé una trampa que decía: sexo.

Sobre la playa, ya un guiñapo triste,
te mostré al sol, buscón de tus hazañas,
ante un corro asustado de sirenas.

Iba subiendo por la cuesta albina
tu madrina de engaños, doña Luna,
y te arrojé a la boca de las olas.

Alfonsina Storni
Antología poética.
Centro Editor de América Latina.
Buenos Aires, 1968.

Volver al Inicio de Poesia


Enviar a un amigo por mail

Puedes recomendar este texto a tus amigos si lo deseas, completando el siguiente formulario. Ellos lo recibirán en su casilla de correo.

Nombre:
E-mail: